domingo, 20 de noviembre de 2016

La Mejor Canción de la Historia



Los sucesos que envuelven a este post transcurrieron hace una década. Quien les escribe tenía en aquel entonces 9 años y se encontraba frente a un suceso bisagra en su infancia: Su primer juego FIFA. Quizá algún adulto superior a los 25 años que lea estas líneas creerá que es una exageración especificar como una especie de auge infantil el recibir un CD con el nombre de un juego escrito en él, pero para la generación del 90’, FIFA fue un estilo de vida, habiendo crecido nosotros al ritmo de cada salida de un nuevo miembro de aquella familia de juegos que nutren nuestras consolas desde hace casi dos décadas. En el caso de la primera vez que recibí uno ellos, en el 2006, el fútbol era muy distinto respecto al actual: Ronaldinho en Barcelona reunía todos los atributos para ser el nuevo Diego Maradona, la dupla Van Nistelrooy-Rooney deleitaba a los aficionados del Manchester United, Stam y Shevchenko eran titulares inamovibles del AC Milán, la Juventus, con Cannavaro, Ibrahimovic, Thuram, entre otros en sus filas, aún no había sufrido el éxodo post descenso, Kahn era la muralla del Bayern Munich y el magistral Arsenal de Wenger aún disfrutaba a Bergkamp haciendo de las suyas junto con Henry.

El plató era el fútbol pre-petrodolares, en un panorama mucho más diversificado de ídolos, previo a la bipolaridad que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo tejerían mediante sus monstruosas performances. Puede verse a esta etapa como una especie de resaca del fútbol en la década de los 90’, pero también debe destacarse que era un juego mucho más físico, había menor difusión de las ideas y el concepto de mourinhismo-guardiolismo, que en la actualidad divide los pizarrones tácticos simplemente no existía. En dicho contexto, saldría a la luz el FIFA 06, el cual, por mi parte,  le costó 20 pesos a mi mamá, quien me lo trajo como un regalo por haber terminado el año escolar, o algo parecido.

Tras copiar el crack y realizar con paciencia la instalación, comenzó el poder explorar, conocer y, por supuesto, jugar el game perteneciente a la saga más emblemática de videojuegos de fútbol, sendero que nos dio la posibilidad de dar rienda suelta a nuestra habilidad con (en mi caso) el teclado para vencer con algún equipo de segunda inglés al mismísimo Real Madrid.

Pero además del fin de simular un partido, el FIFA tenía ciertos pasillos donde uno podía entrever paralelismos con el mundo real más allá de las licencias adquiridas de las ligas. Por mi parte nunca entendí demasiado el sistema, pero a medida que ganabas partidos y alguna que otra copa o campeonato, determinado número de puntos se acumulaban en tu perfil, los cuales podías canjear en una especie de market que venía incorporado al juego. En el juego venía disponible una entrevista con Samuel Eto’o, y también se podían desbloquear estadios para disputar partidos. Pero lo más interesante, lo más asombroso con lo cual me hizo topar aquel FIFA 06, fue con un vídeo que contenía un conteo de los diez mejores goles en competiciones europeas en los últimos años.

El ranking contenía grandes omisiones ya que predominaban tantos marcados en Francia e Inglaterra. Pero tenía algo asombroso en su proyección, y no solo porque Paolo Di Canio, Eric Cantona y un joven Wayne Rooney formaran parte de ella. Primero hay que situarnos en el contexto: 2006 (aunque en realidad 2005, ya que es el año donde se desarrolló el juego) era una etapa previa al boom de YouTube, donde además el fútbol europeo llegaba de manera limitada a la Argentina y más aún para los cuales en entonces no teníamos cable. Había menos estadística y más mito, si se quiere. Aún no se veía con la regularidad actual a chicos de 7 u 8 años con camisetas del Manchester City o el Barcelona. Pero lo que dicho vídeo poseía también era la musicalización más increíble que escuché jamás en mi vida.



La canción que acompañaba a los exquisitos tantos parecía tener melodías tristes, opacadas, pero que juntas construían un sonar atractivo. Las notas musicales impactaban contra los oídos generando una empatía difícil de definir y más aún a tan corta edad. El fuerte acento inglés que sonaba en el tema elucubraba esa frialdad británica de día gris y ventoso, casi al borde de recrearlo. En lo instrumental, la batería colisionaba con un teclado de sonido pesado, mientras que las melodías más agudas corrían por cuenta de la guitarra. Era una experiencia asombrosa.

Aquel FIFA 06 me duró un puñado de meses. Rápidamente fue opacado por su consecutivo, el 07, y el disco hoy en día se encuentra perdido en algún rincón de mi casa, si es que no cayó desgraciadamente en una bolsa de residuos durante una jornada de limpieza. La canción quedó en algún lugar de mi cabeza pero jamás la había vuelto a escuchar de nuevo. La creía expulsada por completo de mis recuerdos. 

La empatía que había logrado con ella también tenía un trasfondo personal. Aquel FIFA 06 obsequiado era participe de días bastante complicados en mi casa, debido al divorcio de mis viejos y el hecho de que, como hijo único, quien les hable cargue con varias tensiones por tan desgastante situación. La canción me chocaba, pero no me dolía. Parecía ser un reflejo de mí día a día. Lo que vino después fue algo mejor que aquella nefasta transición en aceptar la dinámica de mamá y papá en casa a mamá en casa, papa el fin de semana. Aquel vídeo, y en especial sus melodías, fueron un himno accidentado de aquel triste episodio.

Pasó una década. EA Sports, distribuidora del FIFA, pasó a priorizar más la humanización de los gráficos que los elementos agregados al mundillo del videojuego. YouTube aplastó cualquier corriente alterna de videos y la supremacía de PlayStation obligó a los craneadores del game a construir en base a la tecnicidad y jugabilidad más que otros complementos. Por mi parte, el FIFA 09 fue el último que jugué a lo ancho y a lo largo, para luego exiliarme de aquel lar abocado más en el internet, emprendiendo algunos blogs y, luego, un programa de radio. Para este último me encontraba en el verano del 2016 armando una pequeña sección donde repasar nuestros juegos favoritos de  nuestra infancia. Recordando aquel FIFA 06, pero no así su mencionado video, me puse a buscar acerca del mismo en la red. Y mediante el anteriormente mencionado sendero de YouTube, llegué a aquella presentación de goles ingleses y franceses, musicalizado por aquella deliciosamente extraviada melodía.

Cuando la música llegó a mis oídos, volví a un lugar que creía que nunca había existido, reencontrarse con algo que no buscabas pero que de repente te exhibe un pedazo del mapa que creías ya explorado en su totalidad, pero que aún mantiene secretos reprimidos que contar. Regresé a una época amarga, a una etapa de incertidumbre, pero que sin embargo esbozaba cosas hermosas en algún sitio. Los días en mi casa después del divorcio estuvieron mucho más tranquilos, y de cara a mis 10 años viví una especie de primavera donde conocí el mundo de los sitios webs y el periodismo aficionado, con el cual hasta hoy en día mantengo un vínculo. Había confusión, pero también había ideas. Algo transitaba entre aquellos días inexistentes. La canción seguía sonado. Impactaba, bailaba y moría en algún lugar.

Con un poco de entendimiento de inglés de mi lado, llegué al título de aquel tema: Black And White Town de Doves, una banda británica que musicalizó el FIFA 06 con su obra suprema anteriormente mencionada. La pieza faltante del rompecabezas de este revivir de vivencias fue cuando pude ver finalmente el videoclip del tema. Sumergido en el grisáceo transitar inglés, son niños pequeños, de 9 o 10 años, que corren por las calles sin rumbo alguno, reposan con resignación su cabeza sobre una pared vacía, pelean entre ellos, patean bolsas de box y miran hacia la nada misma durante gran parte de la exhibición. Ellos tienen camisetas de fútbol, en su mayoría del Arsenal, equipo que cuando se compuso dicha canción, en 2004, se encontraba en el epicentro de la gloria al consagrarse campeón invicto en la temporada 03/04. Por cuestiones de licencia, el mismo no puede verse desde este sitio, pero es una parada obligatoria en YouTube una vez que terminen la lectura de este escrito.  




El circulo completo. La historia de Black And White Town nos arroja que la infancia no es un transitar dulce donde todo son sonrisas y juegos. Ya que hay grises, profundos, que duelen. Lugares en blanco y negro, tal como indica el título. De los cuales queremos escapar. Y una canción que grita de manera tan profunda tamaña verdad, ¿no podría ser acaso la mejor canción de la historia? 

Black And White Town - Doves, letra traducida por mi:

Aquí viene la acción
Aquí llega, al fin
Lord, dame una reacción
Lord, dame una oportunidad

Deberías caer conmigo hacia abajo
En ciudades satélites
No hay color ni hay sonido
Estaré diez pies bajo tierra
Debo salir de esta ciudad en blanco y negro

Aquí viene algo de acción
Poniendo sonido en mi vida
Debo salir y obtener alguna compensación
Debo salir para hacer andar esto

Bueno, dejame solo
Muchacho, vos intentás encontrar tu camino en este mundo
Mejor asegurate de que vos 
No golpeés tu cabeza contra el pavimento
Esto es enfermizo
Ha estado molestándome últimamente
Este es un lugar peligroso ahora
Este es un lugar peligroso

Deberías caer conmigo hacia abajo
En ciudades satélites
No hay color ni hay sonido
Estaré diez pies bajo tierra
Debo salir de esta ciudad en blanco y negro (x2)

sábado, 6 de agosto de 2016

Off-Topic: ¿Cómo ocurre un Trump?



Es contradictorio como la oratoria tan deshuesada, directa y efusiva de Donald Trump esté envuelta en, para muchos de los que somos curiosos respecto a las elecciones estadounidenses, en una incógnita que abarca toda la superficie donde se encuentra posicionado el magnate: ¿Cómo es que tamaño outsider llegó a ganar la primaria del Partido Republicano y actualmente estar con serias posibilidades de convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos? 

En busca de respuestas, arribamos a Joaquín Harguindey, miembro del observatorio John Fitzgerald Kennedy y un completo y prolijo seguidor de las circunstancias políticas del norte. Su biografía en Twitter reza 'I watch the United States, so you don't have to' ('Observo a los Estados Unidos para que vos no tengas que hacerlo'), lo cual lo convierte en este reportaje en una especie de brújula para orientarnos en el escenario de los comicios que se desarrollaran en Noviembre. Y mientras las campañas de Trump y de la candidata demócrata Hillary Clinton preparan sus fuerzas para la recta final, comenzamos a charlar con Harguindey. 

¿Qué factores crees que son los que llevaron a un outsider como Donald Trump a ganar la nominación republicana?

El Partido Republicano desde la elección de 1968 a virado en su estrategia, comenzando a emplear lo que se llama ‘dog whistle’ (silbato de perro). Son las políticas orientadas a una reducción del estado de bienestar, que en realidad, como sucede con el silbato, las escuchan quien quiere escucharlo con respecto al voto racista, el cual está presente en el sur, en la gente puede llegar a percibir que Estados Unidos se ha modificado de manera demográfica a tal punto de que ya no reciben ellos los beneficios que recibían antes. Repercute también la pérdida por parte del Partido Republicano de la base de votantes a la cual solía apelar para que los voten, para luego no aplicar las medidas de gobierno en los términos que ellos deseaban.  Todo esto llevaría a la construcción de una especie de ‘Frankenstein’ que terminó haciendo que los jerarcas del partido perdieran el control.  Después, en parte, tenés la cuestión de que Estados Unidos ha dejado de ser un país manufacturero desde los años 70’ y ese declive ha llegado a todas comunidades participes en dicha actividad. Aquel deterioro ha producido que un montón de gente pierda ciertas ideas que tenía respecto a Estados Unidos, las cuales comenzaban a verse obsoletas. Culpan a los tratados de libre comercio por este tipo de cosas. No es el factor más importante, pero la pérdida de una base de votantes satisfechas, y de una jerarquía de control en si por parte del Partido, es un hecho fundamental.

Trump transita su discurso entre la melancolía y el deseo de reconstruir el sueño americano y, por otro lado, una xenofobia latente. ¿Cuál es la verdadera estrategia?

¿Digamos un contraste entre un pasado idealizado y un presente totalmente deteriorado? Si, es la parte central de la campaña. Esa idea de que Estados Unidos ha sido un gran país y dejó de serlo. La pregunta sería, ¿Cuándo es que Estados Unidos fue un gran país para el electorado de Trump? ¿En los 50’, cuando tenías una especie de ‘apartheid’ en el sur del país? ¿En los 70’, cuando tenías una guerra en el sudeste de Asia que consumía un cuarto de los recursos del Estado? Tenés un montón de preguntas para hacerle al trumpismo que no tienen una respuesta clara, solamente tienen esta idea de que ‘en algún punto las cosas estaban bien’. Hoy Estados Unidos es completamente distinto a aquellos tiempos, tienen un presidente con otro color de piel, se habla español en todos lados… Es un país diferente y ello es una reacción a él.  

De los hechos que podrían desenvolverse en una hipotética Administración Trump, ¿cuáles crees que son posibilidades reales y cuales crees que son fantasía?

Las posiciones de Trump varían día a día. Por ejemplo, en el caso del aborto es extraordinario: Mantuvo seis posiciones distintas a lo largo de una semana, retractándose y volviendo en varias oportunidades. Es difícil determinar lo que Donald Trump piensa hacer como presidente. Las propuestas más centrales de su campaña, como la construcción de un muro en la frontera EEUU-México o la salida del país del tratado de NAFTA, primero deberían lograr pasar el congreso. Hay una facción del mismo liderada por los republicanos más tradicionales que ven a la plataforma de Trump como una forma de atraer un electorado este año pero que no piensan implementarla de forma significativa si es que llegan a ser gobierno.

Joaquín Harguindey
¿Qué diferencias y similitudes hay entre Hillary Clinton y Donald Trump?

Las diferencias son vastas, ya que son coaliciones que tienen muy poco que ver en términos de interés. Una similitud podría ser que ambos han dicho que buscan reducir la influencia de los poderosos con mucho dinero en el proceso político, el llamado lobby. Esto surge a causa de la decisión de la corte suprema que les permite arrojarle dinero a una causa o a un candidato de forma ilimitada. La reducción de eso podría verse como un punto de contacto entre ambas campañas.

¿Qué perfil respecto a conflictos bélicos mantiene Hillary Clinton?  Cabe decir que desde la campaña de su competidor en las primarias demócratas, Bernie Sanders, se hizo mucho énfasis en su apoyo a la Guerra de Irak.

Sinceramente creo que Sanders siempre ha estado en una posición bastante cómoda, oponiéndose a las cosas que no eran encajables en el esquema ideológico que él posee. En treinta años en el congreso se ha opuesto a prácticamente todas las medidas por considerarlas equivocadas. Se castiga mucho a Clinton por su voto a favor de la guerra de Irak, pero esa acusación no es del toda justa si no la observas dentro del contexto de información disponible. Se equivocó por buenos motivos, así como Sanders hizo lo que hizo por buenos motivos. Él también tiene un historial de apoyar la intervención estadounidense en los años 90’, como en los casos de Somalia o Kosovo. Clinton es alguien que se mueve al ritmo del partido y que ha mutado su posición en base a la demostración del cambio que realizaron los estadounidenses. Por ejemplo, del 2008 al 2015 la posición de la mayoría de los habitantes de Estados Unidos modificó su posición respecto al matrimonio homosexual, pasando de -10 a +15 en los términos de ‘a favor/en contra’. Clinton arrancó su campaña del 2008 en una posición un tanto vacía y hoy se encuentra junto a Obama, y la totalidad del Partido Demócrata, ya completamente a bordo de la idea de apoyar el matrimonio de una forma ciega en sentido del género de las personas.

¿Hay chances de que Sanders se presente como candidato independiente?

No, en absoluto. Eso es una fantasía del Partido Verde o de los partidos trotskistas minúsculos que existen en Estados Unidos. Sanders inclusive ha dicho que no va a serlo y no ha pasado nada en la que amerite una campaña por fuera.

¿Cómo crees que la historia va a recordar a estas elecciones?


La más parecida podría ser la del 68’. Si bien no hay una guerra o asesinatos políticos, como pasó con Martin Luther King o Bobby Kennedy. Fue una campaña de muchísima convulsión en Estados Unidos, con ciudades donde hubo alzamientos en contra de la policía. Esta es una campaña moderna convulsionada pero relativamente tranquila. Supongo que la usurpación de un partido político por una figura como Trump la vuelve inédita. Al menos que el trumpismo se vuelva la ideología oficial por medio de un triunfo del Partido Republicano. Sino, es muy difícil ver una repetición de esto en cuatro años, si es que los republicanos buscan mantenerse como una fuerza viable. Si no se verán como que permiten la entrada de cualquier outsider para competir dentro del partido.   

lunes, 11 de julio de 2016

Dan Rawley: "No tenemos compañerismo"

Del otro lado de la línea se prestó para este reportaje el estudiante de periodismo Dan Rawley, a.k.a. @danjrawley en los lares twitteros, quien es originario de Sheffield, Inglaterra, y quien se desempeña como columnista bilingüe en medios de su lengua materna y del español. Recolector de datos, habitué en un periódico de su ciudad, partidario del equipo del ascenso británico Tourquay y conocedor de los vaivenes del fútbol de su país, entabló una conversación a través de varios kilómetros con quien les escribe

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1) Al DT Roy Hodgson se lo sostuvo en el cargo a pesar de la estrepitosa caída en Brasil 2014. ¿Cuál fue la diferencia ahora? 

 Hodgson no tenía otra opción que no sea la renuncia. Fue un torneo muy malo para Inglaterra. Parecía que él no tenía un plan, ya que Inglaterra fue un equipo que se hizo muy fácil para sus rivales en todos los partidos. Cuando perdimos contra Islandia, un conjunto muy pequeño, no creo que él tuviera otra salida. 

2) ¿Y por qué se lo bancó a pesar de haberse ido en el último mundial en primera ronda, sin siquiera ganar un partido? 

 Creo que el problema es que no hay tantas opciones para el banquillo en Inglaterra. La asociación de fútbol del país no tiene una idea en clara del futuro de la selección. Para mi Hodgson fue la opción segura siempre. Ahora creo que necesitamos un entrenador más joven, quien para mi debe ser extranjero. No tenemos una riqueza de entrenadores excelentes e ingleses en el país. Quizá puedo nombrar, como opción local, a Eddie Howe, el joven técnico del Bournemouth (38 años, en un proceso de tres temporadas logró llevar a su equipo de la Football League Two a la Premier League). Pero creo que hay varias opciones extranjeras que pueden tener más éxito. 

3) ¿Cuál creés que es la principal razón en torno al bajo nivel de los jugadores del seleccionado?

El problema es que tenemos jugadores excelentes… pero individuales. No hay un espíritu de equipo, al contrario de lo que sucede en los países más pequeños que participaron de la Eurocopa, como Islandia o Gales. En el seleccionado inglés no tenemos compañerismo. Ese es un gran problema, ya que jugamos como un equipo individual, no como un conjunto. 

4) ¿Tiene repercusión el Brexit en el fútbol? De ser así, ¿cómo es? 

 Tiene un impacto bastante grande. La política y el fútbol están vinculados, y desde la prensa y el público hay más presión hacia la selección para que logren traer una buena noticia después de lo que fue el Brexit. Fue una sorpresa, y, creo yo, algo muy malo para el país. 

5) Para los que somos ajenos a los modos políticos ingleses, ¿cómo esta dividida la opinión social respecto a dicho resultado del referéndum?

La votación fue muy cerrada. La diferencia entre ‘Brexit’ y ‘Quedarse en la Unión Europea’ fue muy pequeña, y por eso hay mucha gente que está triste respecto al resultado. El gobierno dice que no quiere abandonar la UE, pero los otros partidos políticos del país querían dejarla. 

6) Regresando al fútbol, en Inglaterra podemos observar en los equipos que componen la liga un predominio de los procesos a largo plazo, ¿por qué sucede esto? 

 Tenemos una tendencia del largo plazo siempre apoyada en lo que es la juventud del fútbol. En el futuro en sí. Por eso los clubes tienen éxito trabajando con paciencia y tiempo. Sin embargo creo que esa cultura está cambiando, ya que hoy vemos muchos equipos aquí que no dan tanto crédito a sus entrenadores, y eso es una lástima. 

7) ¿Qué opinás de la renuncia de Lionel Messi a la Selección Argentina? 

 Es algo muy triste y chocante. Pero creo que en el futuro él regresará al equipo. Jugar para su país es lo máximo en todo deporte. Yo creo que estará en el próximo torneo. 

8) ¿Cómo se encuentra actualmente la situación en Inglaterra respecto a los hooligans? 

 Hoy en día no es un problema muy grande. En los 80’ fue un asunto de relevancia, pero los estadios hoy en día son más seguros, y la policía se encuentra más activa. Creo que es solo un asunto que se presenta en partidos con equipos extranjeros. Pero la mayoría de los hinchas ingleses son simpáticos, no quita que haya algunos que sean idiotas. En Inglaterra aún hay un grupo que violenta. Es una lástima, pero parece que es algo que siempre va a estar.




domingo, 21 de febrero de 2016

Todo puede arruinarse en un segundo: La historia de Slobodan Jankovic



Un instante basta para que nuestra vida, ese escenario de circunstancias que nos rodea, cambié de manera abrupta. Dentro de esa saga de hechos, una mala decisión puede tirar por la borda una carrera prospera y, mucho peor, arrancarnos de las manos un futuro. Es monumental la cantidad de ejemplos que podríamos repasar obedeciendo estas premisas. Pero lo que le ocurrió al basquetbolista Slobodan ‘Boban’ Jankovic  dispersa cualquier caso que intentemos construir mediante nuestra imaginación. Un auto-atentado fallidamente exagerado con consecuencias catastróficas para su protagonista, hijo de un cóctel de ira, fuerza y desgraciada mala suerte.

Jankovic transitó los años 80’ como una gran promesa del básquet europeo. Nacido en Yugoslavia en el año 1963, su porte de dos metros lo aproximaron a aquella práctica, la cual abrazó en su primer equipo, el Estrella Roja de Belgrado. Entre los sangrientos conflictos bélicos que se desarrollaban en su tierra natal, ‘Boban’ lideraba a un Estrella de buena técnica pero suerte esquiva. Los títulos no fueron moneda corriente en los diez años que formó parte de aquella escuadra. Para compensar dicha falencia, a la gran capacidad que Jankovic derrochaba como alero del conjunto se le complementaba un fuerte temperamento, entremezclado con liderazgo y extremismo exigente de victorias, que lo transformaron en un símbolo del basquetbol yugoslavo. En 1992, disfrutando el clímax de su carrera, Jankovic dejó el Estrella Roja para firmar por el Panionios de la liga de Grecia.  Aquel tiempo tenía un sabor amargo para el joven de aquel entonces 29 años, ya que debido al enfrentamiento social que se vivía en territorio yugoslavo aquella nación fue impedida de participar en los Juegos Olímpicos de Barcelona. El suculento contrato que acababa de firmar con la entidad helénica, sin embargo, dejaba entrever un promisorio torneo que se avecinaba para Jankovic, y un nuevo desafío aún mayor en puerta: Transformarse en el mejor basquetbolista de Europa alcanzado trofeos con su nuevo equipo: Recordemos que ‘Boban’ se había ido del Estrella convertido ya en una leyenda de aquel team, pero sin títulos en las vitrinas.

La experiencia griega comenzó dulce para Jankovic. Su despliegue y técnica aguerrida que había mostrado en su antiguo club se veía arrimado a la experiencia que nutría su creatividad en campo de juego.  Rudo y de juego duro, con cierto aire inclinado hacia una elegancia rústica, encabezó la travesía del Panionios en el campeonato local. Los resultados lo acompañaban: Para los primeros meses de 1993, su equipo se encontraba disputando los play-off de semifinal de la liga. En aquella instancia decisiva, la vida de Jankovic cambiaría para siempre en una de las circunstancias más insólitas que han tomado lugar en la historia del básquet.

El 28 de Abril de aquel año su equipo se medía frente al Panathinaikos en el afán de un lugar en la final del campeonato. El partido, desarrollado en un tensionado y nervioso plató, había arribado a un punto clave: Panionios llevaba anotados 50 puntos y su rival 56. Seis minutos separaban al cotejo de su conclusión. Un tanto de un bando podía demostrar que la historia no estaba cerrada. Pero uno marcado desde el otro lado podía sentenciar el match. Todo esto circulaba por la cabeza del siempre iracundo Jankovic cuando interceptó un pase en el área de la escuadra contrincante e intentó vulnerar la férrea defensa del pivot oponente Fragiskos Alvertis. Un leve salto del gigante yugoslavo bastó para colocar la pelota en la red, pero el referí percibió un leve forcejeo entre los dos jugadores involucrados como falta en ataque de Jankovic.  Y este, con la cuenta regresiva del partido sobre sus hombros y la eliminación de su conjunto como un final cada vez más próximo, estalló de manera impensada: Una vez pitada la falta, expulsó un grito de ira hacia el aire y, cual toro embravecido, se dirigió con su cabeza en punta hacia el bloque de acero que hacia las de soporte de la canasta. A escasos centímetros del mismo, víctima de una furia descontrolada, le propinó un cabezazo espeluznantemente fuerte a la dura barra del mismo. Fue un golpe en seco terrible, digno del peor knock-out que uno podría presenciar. Pero la preocupación más fuerte surgió de la caída de Jankovic, que la cámara de televisión que transmitía el partido captó.  No fue un colapso normal, sino que una vez concluido el impacto de su frente con la pared del soporte, los hombros, el cuello y la cabeza de ‘Boban’ se torcieron de manera abrupta hacia la derecha, como si hubiesen perdido cualquier noción del equilibrio. Con toda su enormidad, se derrumbó boca abajo en el desnudo suelo tarugado que lo rodeaba. El ruido de la abrupta caída fue escuchado en toda la cancha. El encuentro se detuvo.



Con Jankovic en el suelo se pudo observar el primer detalle digno de alarma: Sus extremidades balbuceaban movimientos, como si él fuese incapaz de movilizarlos, dignos de una parálisis. Un compañero se aproximó a asistirlo, siendo él quien escucharía el aterrador grito de ‘Boban’: “¡No siento las manos ni las piernas, ayuda!”. Él intentó alzar su propia cabeza pero fue en vano. Estaba completamente incapacitado. Sus pies estaban inmóviles, acurrucados tras la longitud de sus piernas. Sus brazos, amortiguados en ‘V’ causa del impacto, no ofrecían movimiento alguno. Su colega intentó doblarlo para enderezar su humanidad. Allí se vio lo que el estático rostro de Jankovic había tapado hasta entonces: Un charco de sangre en el suelo. Diversos rastros de aquel líquido rojizo se desplegaban también en su frente y rostro. Los médicos del estadio se aproximaron en su ayuda. Entre dos personas lograron ponerlo boca arriba. Comenzaron a limpiarle el flujo de la cara para proseguir con el traslado de urgencia a un hospital. La escena era dramática. Jankovic intentaba hablar con los auxiliares mientras sus brazos se movían de manera lenta y sin rumbo alguno. Con él desplomado en el piso e ingresando en un estado de inconciencia, la transmisión se interrumpió. Se vendó a las apuradas al jugador y se lo trasladó al hospital más cercano esperando, en primer lugar, que su vida no esté en riesgo y, posteriormente, verificar las secuelas de aquel extraño accidente.

Una vez disipado cualquier posibilidad de riesgo de muerte, el diagnóstico dejaría entrever que las consecuencias serían extremadamente graves: El golpe que Jankovic se había propinado a si mismo le había generado una fractura en la tercera vértebra cervical. El daño era irreversible y la repercusión que este tendría en su cuerpo marcaría un antes y un después en su vida: Había quedado tetrapléjico. Tristemente insólito.

‘Boban’ se vió obligado a afrontar una nueva vida. Aquel cotejo contra el Panathinaikos sería el último de su carrera. Largas operaciones y arduas sesiones de rehabilitación prometían una recuperación que nunca terminaba de ser siquiera parcial. Un puñado de meses después a su accidente, apareció en la televisión griega. En silla de ruedas, y apenas alcanzado mover levemente su brazo izquierdo, hizo frente a las cámaras de televisión: ‘Deseo volver a ser el viejo Boban. Y darle algo más a este pueblo’. Cuando un periodista le preguntó, quizá un poco falto de tacto, si volvería a jugar al básquet, Jankovic intentó responder, entre lágrimas, algo que parecía más bien una ilusión que una chance: ‘Tengo la esperanza de que si’.



Con su enorme cuerpo postrado, él se esforzaba por parecer un guerrero aun batallando. Pero comenzaría a acarrear las dificultades de su situación: Subiría notablemente de peso perjudicando su salud y su estado comenzaría a tornarse cada vez más delicado. Tras que el boom de la noticia se esparciera en el inconsciente colectivo, se acercó al desarrollo de la disciplina de básquet en silla de ruedas en un equipo regional de Grecia. En simultáneo, no dejó que sus limitaciones lo alejaran de la crianza de su hijo Vladimir, que esbozaba un latente interés por el deporte que supo practicar su padre.

El 29 de Junio de 2006, en un crucero que lo llevaba a pasar unas vacaciones por las islas griegas, Jankovic sufrió un infarto fatal. A los 42 años falleció con una carrera de trece años dedicados al basket profesional. Desafortunadamente, los últimos trece años antecedentes a su deceso los había pasado inmovilizado causa de la peor decisión de su vida.

Estremece a uno pensar que pasó por la cabeza de Jankovic cuando le comunicaron que su propio accionar, por aquella ira indomable que lo aproximó a hacerse daño a si mismo sin pensar las consecuencias, lo había dejado afuera de lo que más amaba hacer. De su proyecto. Y de su pasión. Él no tenía intención de generarse tamaño daño. Simplemente se le soltó la cadena, no pudo controlar un impulso, y lanzó todo por la borda. Simbolizó un ejemplo trágico de como en fracciones de segundos las cosas pueden cambiar para siempre. Cometió un error, como podría sucederle a cualquier ser humano. Pero las enormemente nefastas situaciones que ese accionar desencadenarían, hacen que uno repiense por completo la existencia.


En las pausas entre visitas al médico e intentos de fortalecer su sistema corporal, habíamos mencionado que ‘Boban’ se hacía un espacio para criar a su hijo que, cuando sufrió su desgracia, tan solo tenía 3 años. Hoy el pequeño Vladimir tiene 25 años y forma parte de la selección de básquet griega, país del cual tomó la nacionalidad. Por esas ironías del destino, actualmente se encuentra vistiendo la casaca del Panathinaikos. 


jueves, 28 de enero de 2016

El día que Sergio Agüero volvió a Independiente



El Libertadores de América comenzaba a llenarse a medida que los latidos expectantes ante el inicio de un nuevo torneo se apoderaban de las gradas de cemento. A las 20.57 de aquel viernes 9 de Agosto de 2019, el rostro en pantalla de Martín Perazzo significó el génesis de la transmisión de Fútbol Max (nombre asignado por presidencia al ex Fútbol Para Todos a partir de 2017)  en el estadio de El Rojo. El torneo de Primera División incursionaba su primera fecha que tenía como protagonistas a Independiente enfrentando a Patronato. Y la exquisita tensión que caminaba, bah, más bien corría, en los alrededores del césped de juego era el regreso de Sergio “Kun” Agüero a su amado primer equipo, a su Rojo, a la cuna de su talento futbolístico. Tras una breve pero exitosa estadía en el Porto (fue cedido en la primera mitad del 19’ a  aquella escuadra debido a los monumentales problemas económicos que afrontaba el Manchester City tras la salida de su grupo inversor predominante de la cúpula dirigencial) nuestro diez estaba de regreso, con apetito de devolver la gloria nacional y continental a las vitrinas de El Diablo.

“Sean bienvenidos a una nueva transmisión de Fútbol Total. Estamos en el estadio Libertadores de América para vivir Independiente-Patronato. Las mutaciones que vivió nuestro querido torneo local en los últimos años hacen que nos cueste orientarnos en cuanto a estadísticas y totalidad participativa. 23 equipos compondrán este torneo largo que culminará en un año, tras sagas y sagas de transiciones que buscaban remediar aquella locura colectiva de un torneo de 30 conjuntos que hoy es parte del pasado. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Marcelo Tinelli, anunció hace cuatro días en conferencia, y tras varias idas y vueltas en Viamonte, la eliminación definitiva de los promedios. El sistema es simple: Los últimos tres descienden. Pero vamos a centrarnos en lo que sucederá esta velada en Avellaneda, porque tenemos un sinfín de fanáticos expectantes ante el regreso de Sergio Leonel Agüero a Independiente. Me acompaña en esta transmisión Julián Batlle que nos detallará todos los porvenires de este pase que, sin dudas, es el del año”
“Que tal Martín, hola a todos y cada uno del otro lado de la pantalla. Hace dos semanas, el presidente del Club Atlético Independiente, Facundo Moyano, aterrizó en Ezeiza con una leve mueca de satisfacción en su rostro. Algunos asimilaban la misma a la noticia de su candidatura a vicegobernador por el Frente Renovador. Pero su caminar por el aeropuerto representaban algo mucho más impactante: Provenía de Portugal, donde una reunión con Agüero había dejado la puerta abierta para el regreso. Hoy es una realidad: Sergio Agüero regresa a Independiente de Avellaneda. En 2006 dejó este equipo para partir rumbo al Viejo Continente. 13 años después, ¡bienvenido de vuelta, Sergio Kun!”

“Muy bien Julián, muchas gracias. Pero no solo en Avellaneda suceden las noticias. Hablabamos anteriormente de anuncios que había hecho el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Marcelo Tinelli, respecto a los promedios. Anexada a esta información podemos comenzar a deducir que de entre Guillermo Barros Schelotto y Luís Zubeldía saldrá el sustituto de Marcelo Bielsa en la Selección Nacional. En el correr de las próximas semanas se concretará el nombramiento”
“Si me permitís, Martín, que situación particular para los popes de AFA. Marcelo Bielsa arribó al seleccionado en plena crisis de la Era Martino. El equipo… al borde de quedar afuera de la Copa del Mundo de Rusia. En un puñado de partidos, enderezó el rumbo y, salvo algún titubeo defensivo, armó un conjunto sólido. Argentina se recuperó y alcanzó el repechaje. Si nos posicionamos en lo que fue el Mundial, aún nos duele aquel cabezazo de Santon a diez minutos del final que le dio el boleto a la final a los italianos y dejó a la Argentina acabada en semis. Pero a lo largo de aquella competición el equipo se mostró como un hueso duro de roer, ganó su grupo y dejó en el camino a Bélgica y Estados Unidos. En mi humilde opinión, Bielsa pensó en renunciar una vez concluido aquel torneo. Pero resistió y reinventó nuevamente aquella escuadra. El resultado fue claro: Campeones de la Copa América, invictos y con tan solo un tanto recibido. Y una vez concluida aquella aguerrida final con la dura Colombia de Sampaoli, a sus 64 años Marcelo Bielsa anunció su retiro del mundo del fútbol, dejando vacante el puesto de entrenador de la Selección. ¿Se veía venir? Aunque muchos digan lo contrario, en los predios de Ezeiza se respiraba que Bielsa era una especie de bombero que venía a saldar una cuenta pendiente. No pudo quitarse la espina a nivel mundialista pero le dio una copa continental al seleccionado. Cumplió con su misión en paz”.

“Ahora Julián, el perfil buscado es otro: Por un lado, el Mellizo se encuentra haciendo una aceptable campaña en la Roma. Lo clasificó al a Champions League y apostó constantemente a los juveniles del equipo de la capital italiana. La única complicación es su contrato con aquel equipo, ya que se rumorea que la directiva obstaculizaría su salida. Zubeldía, en cambio, dio un paso al costado de la Selección de Ecuador tras el magnífico papel que realizó con aquel equipo en Rusia 2018, trepando a cuartos de final y siendo eliminados por Brasil gracias a un penal inexistente sancionado en tiempo de descuento. Se decía que el Atlético de Madrid buscaba obtener sus servicios, pero un llamado de Tinelli podría cambiar las cosas. Es para mí Zubeldía quien tiene más chances de calzarse el buzo que dejo vacío Bielsa”.

“Verá que saca de la galera Marcelo Tinelli entonces, estimado Martín”
“Así es mi buen amigo. Y ya nos dirigimos al vestuario del equipo local. donde Luciano Francis tiene toda la información del equipo que comanda Eduardo Tuzzio: Hablamos de Independiente de Avellaneda”.

“Que tal Martín que tal Julián, y que dato ese, eh. Entre los flashes que se está llevando el regreso de Agüero no podemos olvidarnos de que hoy debuta Eduardo Nicolás Tuzzio como entrenador de Independiente. Hizo una campaña más que digna con San Martín de San Juan y al borde quedó de clasificar a la Copa Sudamericana. El llamado de Facundo Moyano para convocarlo como entrenador de aquel equipo al que con su penal le dio, justamente, esa copa, fue el premio por aquella campaña. El ex zaguero alineó a los siguientes jugadores para el cotejo: Adrián Gabbarini; Juan Manuel Trejo, Tomás Berra, Néstor Breitenbruch, Nicolás Da Massima; Domingo Blanco, Federico Mancuello, Emiliano Rigoni; Cristián “El Cebolla” Rodríguez; Sergio Agüero y Lucas Pratto. Los once players de Independiente de Avellaneda”.
“Lo delata la formación, no solo de Agüero se trató el mercado de pases para Independiente, la vuelta de Mancuello tras una estadía fugaz en el fútbol de Qatar y la llegada de Lucas Pratto para reforzar a un equipo que aún busca volver a ser”.

“Así es Martín, y no nos olvidemos de la renovación de contrato de “El Cebolla”. Había sido tentado desde la MLS estadounidense, que se iba, que no, tuvo a los dirigentes de Independiente hasta último momento con los nervios de punta. Finalmente el uruguayo sigue en el equipo de Avellaneda”.
“Excelente querido Luciano. Y mientras esperamos el inicio del partido les recordamos que, al finalizar el mismo, una entrevista en vivo por la pantalla de la Televisión Pública, la entrevista de Juan Miceli con el presidente Federico Pinedo. Todo desde las 23.15, en vivo para todo el país. Vamos a una pausa y a la vuelta, Independiente-Patronato”.



martes, 29 de diciembre de 2015

El rey del comic



 Julián (a.k.a. @Chulengol para la jerga twittera) es el craneador de una serie de historietas que se han viralizado de manera notable en internet, sobre todo entre hinchas y seguidores del fútbol argentino.  “Ni por casualidad imaginaba que podían llegar a ser tan virales. Me cayó la ficha cuando me llegó por un grupo de whatsapp un dibujo propio, enviado por un amigo que no sabía que el autor era yo. Es loco ver cómo te recomiendan a vos mismo. Cosa que si me hubiera reconocido no pasaba, claro.” reflexiona el protagonista de este post.

Mediante su computadora, @Chulengol vuelca en un virtual papel en blanco diferentes comics con tres detalles característicos: Los personajes deben estar dibujados de una manera en particular, con su cabeza similar a la forma de una P inclinada, sin nariz y con sus ojos exageradamente separados y pequeños. Los diálogos, lejos de estar diagramados en globos de texto, deben estar colocados por sobre los personajes de la viñeta, sueltos. Los mismos deben tener exageradas faltas de ortografías y abreviaciones de palabras en exceso. Por último, la trama de las historietas debe ser sorpresivamente irónicas o absurdas, pero sin perder un interesante aroma a un potencial mensaje inteligente o incluso emotivo que pueden llegar a generar en quien las lee.  “La dinámica responde al plot-twist, o giro de tuerca, donde en los primeros cuadros se representa algo que muchas veces es lo que realmente pasó, y la parodia está en el cuadro final, donde se hace el plot-twist.” explica.



Cuando observamos las historietas de @Chulengol podemos percibir cierta cultura afín al Paint y sus herramientas de dibujo. Es menester decir que su trabajo está más apegado al diseño gráfico profesional que a las límitadas bases de aquella aplicación natal de la computadora, pero sin embargo los rasgos casi marginales que puede generar el Paint crean un extraño pero efectivo atractivo en los comics. La influencia de esta tendencia la explica él mismo: “El estilo de dibujo adoptado viene de "Dolan", un meme muy popular en el 2008/2009 en donde hay un personaje que se llama Spoderman, son versiones mal dibujadas del Pato Donald y el superheroe. Tiene un humor diferente que tiende a lo morboso. Me gustó la idea del dibujo porque es rápido, y en una red social como twitter donde la gracia está en lo instantáneo, esto te da la posibilidad de hacer un dibujo a los 15 minutos de alguna noticia o hecho importante que invita a ser parodiado.”


Es cierto lo que dice @Chulengol. Las historietas de Dolan, tanto por su trama como por la particular forma de sus personajes, tenían un trasfondo perturbador (tal como pueden observar). Pero los trabajos de este twittero hincha de San Lorenzo no solo grafican con una graciosa y acida cara los conflictos e historias claves del fútbol argentino, sino que continen la capacidad de poner la piel de gallina a más de un lector. El comic que él realizó tras el anuncio de que Edgardo Bauza no continuaría al mando de El Cuervo es un claro ejemplo de esto.



Sencillamente indescriptible. Mismo efecto conllevaría la historieta realizada tras la confirmación de la vuelta de San Lorenzo a Boedo.



¿Cómo se logra mezclar de manera tan particular ese colectivo de sensaciones en un puñado de viñetas? ¿Existe un método o modus operandi preciso? “Los climas especiales creo que no los logro yo sino la gente. En las dos ocasiones por suerte pude representar algo que sentíamos todos. Es difícil abstraerse de la gracia porque el resto de los dibujos fueron en joda, pero los memes emotivos fueron muy bien recibidos y los que mayor cantidad de agradecimientos honestos tuvieron. Como en la música, creo que cualquier expresión no lingüística es satisfactoria cuando logra transmitir emociones, y así fueron y me lo hicieron saber. Son los dibujos de los que estoy más orgulloso.” Quien les escribe admite haberse conmocionado con el laburo de @Chulengol en base a la historieta de la despedida de Bauza. Y no soy hincha de San Lorenzo. Eso habla muy bien de lo realizado por este joven.


Ya hablamos del detrás de viñeta de sus trabajos, ¿y qué tal el detrás de escena de la vida del autor? “Recientemente me recibí de una carrera relacionada a la administración de recursos humanos, y como hobbie hago música, asique en realidad me dedico a otras cosas. Las historietas solo las hago por acá ¡y menos mal!, porque si tuviese que dedicarme al diseño gráfico con esta pobre calidad de dibujo, estaría pidiendo monedas en el subte o peor aún, haciendo stand up.” Salud entonces, Julián/@Chulengol 

martes, 22 de septiembre de 2015

El Mejor Entrenador del Mundo




Matt Mullen, joven originario de Inglaterra, es más grande que Josep Guardiola. Quzás esto sea olfateado como una falacia, pero dentro de la sub-cultura de los juegos de simulación de entrenador, es una realidad. El Football Manager es el paraíso virtual de los estudiantes, oficinistas y demás que se toman unas horas a la semana para encarnar al director técnico de un equipo de fútbol: Es un juego que te permite, mediante simulación, comandar las tácticas de la escuadra que vos selecciones. Puede ser de River Plate, de la Selección de Italia ó de un equipo de la segunda de Bielorrusia.

En este contexto virtual, Mullen cumplió el anhelo de varios: Construir su propio equipo-leyenda. En una partida, tomó al caído en desgracia Portsmouth, el cual se encontraba vagando sin rumbo por el under inglés, y lo llevó a ganar la Champions League. En un lugar donde la línea que separa la ficción de la realidad desaparece mientras el usuario de sumerge en la partida, nuestro amigo Matt agarró al peorcito alumno del salón y lo convirtió en prodigio. Todo esto se vio reflejado en su canal de YouTube Second Yellow Card, donde con una envidiable producción documentó bajo el título "Rebuilding Portsmouth" (en español, "Reconstruyendo Portsmouth") cada pasó del equipo desde su génesis en las cuasi regionales profundidades del fútbol hasta la divinidad futbolística misma. 

Nos contactamos con Matt, y mediante una charla que conectó Buenos Aires y Cambridge, gracias al escaso pero efectivo manejo del inglés de quien les escribe, pudimos entrevistarlo para saber que se siente ser una leyenda del Football Manager.  

Ante todo, ¿cómo describirias el proyecto Second Yellow Card? ¿De qué trata?

En un principio, arrancó como un blog de fútbol. En el 2013 se me tornó un poco aburrido. Como siempre amé el Football Manager, decidí empezar a hacer videos para YouTube sobre eso.

¿Cómo podrías describir la influencia del Football Manager en tus emprendimientos de internet, pero también en tu vida cotidiana?

El blog puntualmente no tenia en su momento influencia del juego, ya que era de fútbol “en la vida real”. De todos modos, si tiene una influencia grande en mi vida, es mi juego favorito. Así como lo podés ver en el canal de YouTube, todos los días lo juego. Cuando decidí empezar a hacer videos, supe que debían ser sobre el Football Manager.

¿Qué querías demostrar al público mediante mostrarte jugando Football Manager?

Amo contar historias sobre hazañas de equipos pequeños o desvalidos. Creo que existe más mérito y magia en tomar un equipo de los denominados chicos y llevarlo a la cima, en lugar de optar por un equipo grande y comprar los jugadores que cualquier otro compraría.

¿Cómo describirías tu campaña en Portsmouth? ¿Cuánto tiempo de tomó, tanto en el “tiempo del juego” como en la vida real y que emociones experimentaste?

Esa campaña me tomó 6 meses completarla. La partida más larga que alguna vez jugué en el Football Manager. Fueron 12 años en tiempo de juego, tomando desde el principio hasta la obtención de la Champions League. Pasé por diversas emociones, desde sentirme enojado dentro del juego cuando perdíamos partidos insólitos, hasta de sentirme frustrado cuando parecía que las cosas no funcionaban. Pero el sentimiento mas importante fue el júbilo cuando finalmente alcanzamos la Champions League. De eso se trata el Football Manager.

¿Qué sentiste tras vencer al Barcelona en aquella final de la Champions?

Nunca pensé que un videojuego podía haberme hecho tan feliz. Existe realmente una sensación preciosa de logro cuando alcanzas estas metas en el Football Manager, hecho que no veo presente en otros juegos.



¿Qué otras grandes campañas realizaste en el juego?

Disfruté mi partida en el Estrella Roja de Belgrado, aunque no haya tenido la escencia que la del Portsmouth. También tuve una en el club portugués Uniao Da Madeira previo a empezar a hacer videos en YouTube. La guardo en un lugar muy especial de mi corazón.

Quitando la final de la Champions, ¿cuál fue tu partido favorito disputado con el Portsmouth?

Hubo un cotejo que estábamos 0-3 abajo ante el West Brom, y lo remontamos 5 a 3 con Kieron Griffiths rompiéndola en el segundo tiempo.

¿Qué consejo podés brindarle a los emprendedores de partidas del Football Manager?

No doy demasiados consejos ya que no me considero un buen jugador del juego. Pero una cosa que les puedo decir es que si no cuentan con mucho dinero en la partida, contratar un scout que busque jóvenes con potencial y adquirirlos a bajo costo es una gran opción.

Por último Matt, ¿qué opinás de los jugadores argentinos en el FM?


Argentina es uno de mis países favoritos para buscar talentos jóvenes en el juego. Leandro Alcadie, en mi nueva partida, parece ser una enorme promesa. 

lunes, 14 de septiembre de 2015

Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos



Newells, en el afán de parecerse al universo Barcelona, terminó desdibujando completamente su propia identidad. En una especie de borrachez post-triunfo y cuando la sumamente productiva Era Martino comenzaba a transitar sus últimos pasos, las cabezas del equipo rosarino malinterpretaron todo.

Por un lado, confundieron la efectividad martinista con una esencia triunfadora por parte del equipo, cuando en realidad lo hecho por El Tata había sido un enorme punto y aparte de lo realizado por sus antecesores (hasta antes de su asunción, Newells había realizado campañas entre lo discreto y lo malo). Es que, justamente, Martino estuvo tan solo una temporada al mando de la escuadra. Cuando hablamos del Barcelona, nos referimos a un proceso de años, que partió desde la experiencia primeriza de Pep Guardiola al mando de los juveniles azulgranas hasta su arribo en el banco de suplentes del equipo mayor. El mismo técnico hizo sus propias inferiores y se reincorporó a aquel sistema al punto de lograr adaptarlo a su impecable forma de juego y, así, inmortalizarlo en la historia. Martino, cuando aceptó el reto de dirigir a Newells, seguramente se encontraba enormemente vinculado a aquel conjunto de manera emocional. Pero el día a día por aquellos lares era un ítem completamente desconocido para el entrenador, alejado del mismo por sus trabajos en el fútbol paraguayo y habiendo La Lepra estado sumergida por la pantanosa y maloliente gestión de Eduardo López en la brecha de tiempo entre el último partido de El Tata como jugador y el primero como técnico rojinegro.

Martino, sin dudas, dejó su huella como DT en la historia de Newells. Pero esta fue leída de manera errónea por los encargados de tomar decisiones, o incluso se terminó abusando de la misma, alegando frases exquisitas como “sentido de pertenencia” pero que, de no tener una buena táctica administrativa y futbolística detrás, son solo palabras vacias. El clímax martinista aún continuaba sin El Tata en el banco, implicando la fallida titovilanovización de su sustituto, Alfredo Berti. Seguramente el flamante entrenador tenía detrás avales que justificaran su contratación y demás ideas para aportar a lo hecho por el hoy técnico de la Selección. Pero esa decisión no deja de desprender un aroma a ingenuo en el intento de Newells por ser lo que no era. En su tiempo al mando, Martino le brindó al equipo herramientas, juego e impronta para construir su propia identidad. Berti no supo emplearlas de manera correcta. Su pasado comandando las tácticas de las inferiores rojinegras no alcanzó. La directiva le soltó la mano y AB dejó el cargo casi en un suspiro.

A fin y al cabo, ¿qué es exactamente el sentido de pertenencia? ¿Estar ligado profesionalmente y emocionalmente a un club? ¿Es suficiente eso para garantizar el tan buscado éxito? ¿Se trata de tener un tótem fundador de un estilo y que el mismo dé a luz a hábiles hijos de su obra que ocupen su puesto para cuando no esté? Pero muchachos, eso no le funcionó siquiera al supuesto reivindicado: El Barcelona de Tito Vilanova estuvo lejos de asimilarse al de Guardiola. El ciclo del sustituto Tito, sin dudas afectado por la trágica enfermedad que lo aquejaba, fue fugaz y efímero. Y cuando él abandonó la actividad aquejado por su salud, los directivos azulgranas no apelaron al “sentido de pertenencia” apostando por Jordi Roura (consecutivo a Vilanova en la línea de sucesión barcelonista), sino que fueron a por… Gerardo Martino, un absoluto ajeno a la línea del equipo catalán, tanto a nivel histórico como futbolístico.

Este enredo de nombres, malinterpretaciones y elecciones fallidas enredó en Newells al sucesor de Berti, Gustavo Raggio, luego a Américo Gallego (quizá el único independiente a esta “regla”) y, actualmente, al ex capitán y hoy entrenador Lucas Bernardi.


Newells es Newells. No es Barcelona. El guardiolismo es ejercido únicamente por Guardiola y un “copiar + pegar” de las no leídas bases y condiciones del mismo acarrea consecuencias negativas. El sentido de pertenencia no se basa en la pertenencia sino en el sentido. Hay tiempo de reparar lo malogrado, pero en el mientras tanto, los rojinegros deberán lidiar con ser lo que hacen para cambiar lo que (no) son. 

Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos, frase de Eduardo Galeano 

martes, 18 de agosto de 2015

La Psicológica



Cuando una táctica de fútbol traspasa los límites del campo de juego para producir un efecto en el campo del psiquis, es algo destacable. En un deporte que implica el dispute entre dos rivales durante largos y extenuantes 90 minutos (e incluso, a veces, 120), el hecho de penetrar en la mente de nuestro oponente para afectar su rendimiento y así obtener un beneficio, es un as bajo la manga difícil de manejar, pero potencialmente infalible. Y quien lo emplea de manera correcta, puede consagrarse como maestro supremo de las estrategias en torno al balón.

En el último post de Libero & Enganche, rememoramos un hecho del último Mundial: Cuartos de final entre Holanda y Costa Rica. El suplementario se consumía y el empate en cero se transformaba en el inevitable puente hacia la tanda de penales a por un lugar en las semifinales de la Copa del Mundo. Los costarricenses, ya consagrados como equipo revelación del torneo, eran conscientes de que un arribo a la victoria sería casi un milagro, pero ese hecho divino no parecia tan lejano mientras resistían ante las enormes atajadas del portero Keylor Navas. Los holandeses no lograban vulnerar un sólido fondo que resistía mientras el tiempo se escurría del marcador. Cualquier cosa podía pasar en aquel cotejo. La definición estaba cerca.

Segundos quedaban para que los penales sean una realidad cuando el técnico Louis Van Gaal desestabilizó cualquier pronóstico o predicción táctica en torno a su equipo. Lejos de seleccionar de sus relevos a un buen pateador que fortaleciera la suerte holandesa en la disputa de penas máximas, el entrenador mandó al campo de juego al arquero Tim Krul. Salía, sustiuido, el hasta entonces meta titular Jasper Cillesen. ¿Lesionado, acaso? Para nada. Él se encontraba en buena forma y había tenido un muy buen cotejo ante Costa Rica.

Entonces... ¿Tim Krul ingresaba por ser un atajador de penales que brindaría seguridad al larguero naranja? Para nada. En su carrera, Krul había estado frente a veinte faltas ejecutadas dentro del área. Solo atajó dos.

Pero bueno, ¿fue todo suerte? En mi humilde opinión, no. Para comprender mejor lo sucedido vamos a tener que hacer una cronología de los hechos. El génesis de los sucesos se dan en el micro holandés rumbo al encuentro. El entrenador de arqueros del plantel, Frans Hoek, le comentó a Krul que en caso de definirse el match por penales, Van Gaal lo haría entrar al campo de juego siempre y cuando quede un cambio. Y ahora nos posicionamos cronológicamente en la tanda, con el arquerito casi desconocido sumergido en su rol de responsable de parar los tiros costarricences. Antes de la ejecución, Krul se poscionaba a escasos centimetros del pateador rival, exclamándole por lo bajo algunas palabras neutrales e incluso extendiéndole la mano. La táctica vangaalista no solo buscaba impresionar al contrincante sino también mostrar sólido al ignoto arquero. Lo de Krul fue una simulación de seguridad, y el guardavalla encarnó a la perfección ese rol.

Krul atajó dos penales de los cinco que le ejecutaron. Gracias a él, Holanda avanzó a semifinales de Brasil 2014. Van Gaal pudo haber fundado una nueva religión esa misma noche: Su decisión inédita y arriesgada había sido el empuje que su equipo necesitaba para quedar al borde de la gloria. La frialdad del técnico para llevar a cabo tal acción es digna de un aplauso. Jamás titubeo al llevar a cabo su estrategia.



Explicado el contexto, vamos a adentrarnos en el suceso protagonista. Aquella táctica fue bautizada como La Psicológica.  En el escrito anterior a este, definimos a la misma como:

Una estrategia mediante la cual se busca interferir en la tranquilidad pasiva de nuestro oponente, apelando a realizar un acto inesperado que lo desestabilice, permitiéndonos a nosotros utilizar su inestabilidad como puente hacia la victoria.

Entonces, para llevar a cabo La Psicológica necesitamos tener en frente nuestro a un rival a vencer, dentro de un trasfondo de tensión y decisiones finales, las cuales una vez realizadas no tienen vuelta atrás. Este elemento es nuestra piedra en el zapato, ya que la inquietud nos puede hacer una mala pasada. Una trama donde pueda pasar cualquier cosa que tuerza todo rastro de confianza en el ambiente.

Trasfondo de Nerviosismo e Inestabilidad . Rival

El realizador de La Psicológica (a partir de ahora, Sujeto) busca la victoria en un ambiente inédito, indeciso y tenso. Justamente el apelar a esta maniobra implica buscar arribar a la misma obrando de manera inesperada, jugada y expuesta. Los requisitos de está táctica implican seguridad y firmeza. Pero ante todo decisión. Una vez ejecutada, no hay vuelta atrás. Y la línea que separa al héroe del ridículo se torna extremadamente delgada.

[Sujeto . (Seguridad + Firmeza) + Rival] / Transfondo de N e I . 

La Psicológica busca englobar todo lo recientemente repasado de manera de desequilibrar el panorama generando un foco inestable en nuestro oponente que le cause inseguridad de cara al enfrentamiento cara a cara con nosotros. Llevarla a cabo implica, entonces, una decisión, un hecho ó un factor que parta desde nuestra cabeza para plasmarlo en el campo de juego. Es el corazón de La Psicológica. Para Van Gaal, por ejemplo, fue hacer ingresar a Krul. Llamaremos a ese componente clave Acto Inesperado.

Seguridad + Firmeza . {Sujeto + Acto Inesperado. [(Rival)] / Trasfondo de N e I}

Pero falta algo más, y es el factor suerte. Van Gaal no es un mero afortunado. No ideo La Psicológica cuando el reloj marcaba los 121 minutos de cotejo. Pero, por cuestiones físicas y circunstanciales, el factor suerte es sumamente necesario en esta maniobra. Tenía un cambio más en la galera, gracias a que ningún jugador se había lesionado o siquiera había pedido la sustitución. Y encontro en el enorme autoestima de Krul un aliado. El hecho de que en dos ocasiones él haya volado para el mismo destino que es esférico habla de que el azar estuvo de su lado.


Seguridad + Firmeza . [(Sujeto + Acto Inesperado . Factor Suerte) . (Rival)] / Trasfondo de N e I}

Si la sumatoria de estos factores dan como resultado la victoria, entonces encontramos el camino correcto. Podemos decir, también, que cualquier cosa que realicemos de manera intencional en una competencia para desconcertar a un rival, obteniendo un buen resultado una vez ejecutado el plan, es sinónimo de Psicológica. Aunque claro, ese contrincante no debe ser puntualmente la Selección de Costa Rica.

Supongamos que a vos (Sujeto) te gusta una chica muy bonita. Lo que te impediría concretar un beso con ella es un contundente e inquebrantable rechazo (Rival). Un día te decidís, contra todo pronóstico, a encararla. ¿El lugar? Una fiesta realizada en un boliche, lugar con música muy fuerte, emociones a flor de piel y, desde ya, repleto de otros hombres con intereses equivalentes con la involucrada (Trasfondo de Nerviosismo e Inestabilidad). Decidís patear el tablero y ponerte un saco inédito hasta entonces en tu trayectoria nocturna. Es violeta, con un pañuelo. No te queda mal, pero es sorpresivo y la reacción ajena ante él es desconocida. Sin embargo, te perfumás y enfilás para la fiesta con tu flamante prenda (Acto Inesperado). Ves a la chica, pero antes, vas al baño y te reunís con tus dos mejores amigos. Casi como si se tratara del vestuario de un equipo antes de jugar la Copa Intercontinental, ellos te aconsejan y te hacen sentir sólido y firme (Seguridad + Firmeza). Te abrís lugar en la pista. En ese momento, empieza a sonar tu canción favorita de todos los tiempos (Factor Suerte). El mundo quiere que esa noche concretés tu meta amorosa.

Estas en frente de la chica. Te sonríe. Beso. Atajó Krul.





lunes, 17 de agosto de 2015

Cuatro hechos que muestran que el fútbol real se parece cada vez más al de los videojuegos




La generación del 90' se ha visto afectada por ciertas carencias en comparación con sus antecesoras: La comercialización masiva deja poco lugar para el romance y la imaginación, los buenos boliches ya no existen y la electrónica se apoderó de la música en la televisión. Pero ese puñado en la historia de la humanidad se vio gratamente compensada por el progreso tecnológico que les brindaría (no a precios baratos) diversas consolas de juegos para ocio, goce y placer singular y grupal.

Los videojuegos de fútbol, encabezados por el Winning Eleven, el Pro Evolution Soccer y el FIFA, nos regalaron días, tardes y noches de hazañas, caídas, batacazos y victorias. Podíamos plasmar toda nuestra creatividad didáctica en un simulador cada vez más exacto de lo que sucede dentro de una cancha de fútbol. ¿Pero que sucedería si, muy lentamente, la diferencia entre lo que sucede en un partido de fútbol virtual y uno real se torna cada vez más difícil de diferenciar? Este escrito propone identificar los factores que hacen que el imitado adopte, consciente o inconscientemente, el rol de imitar al imitador.





4) Equipos que desaparecen del mapa

Quizá no fueron conjuntos que acumularon trofeos a nivel mundial durante la generación de los juegos de PC y Play Station, pero supieron bañarse en gloria en tiempos dorados, rotando entre la gloria y el mote de actores de reparto del mundo del fútbol. Pésimas decisiones económicas y nefastos manejos financieros dejaron agonizando al Rangers escocés y al Parma italiano. El primero, conjunto legendario de su país, a la par del Celtic. El segundo, varios escalones debajo en los últimos años en comparación con los titanes del calcio, pero con las copas levantadas en la década del noventa aún vigentes en la memoria. Ambas escuadras vieron forzada su desaparición ante una situación administrativa insostenible, forjando una refundación en categorías inferiores a las que supieron habitar en tiempos mejores. Mención aparte para el malogrado Portsmouth, sumergido en las categorías de ascenso inglés tras mala fortuna en sus resultados deportivos.

Habitúes de la primera plana del fútbol europeo, ese que desde la Argentina tanto amamos consumir, fueron tragados por un agujero negro del fútbol que solo dejó recuerdos.  En diversos simuladores de manager (e incluso en los pasillos del modo edición presente en Winnings, PES's y FIFA's) uno puede cranear su propio equipo desde los cimientos. Quizá algunas horas empleadas en aquel ocio prestadas por parte de hinchas escoceses, italianos e ingleses rindan frutos ahora que no queda más que nada en sus equipos.





3) Los Dream Teams cada vez son más

Ingresar al modo edición, agarrar a un equipo medio pelo, llenarlo de superestrellas de elite y adulterar las capacidades de los jugadores a su máximo nivel (el famoso poner a todos en 99). Clásica estrategia bilardista aplicada al ámbito de los juegos de fútbol (?).  Sin embargo, los petrodolares y los magnates con mucho dinero para invertir han sabido ahorrar este trabajo a los usuarios. Hace años, hubiera sido impensado que Ruud Van Nisterooy vistiera la casaca del Malaga, que Samuel Eto'o jugara en el ignoto Anzhi ruso, que Rivaldo se pusiera la casaca de un club uzbeko, que el Manchester City tenga en su banco de suplentes a varias superestrellas esperando entrar al cambo de juego, que David Villa jugará oficialmente en un club australiano ó que Andrea Pirlo y Steven Gerrard se cruzaran en un encuentro de la liga de soccer estadounidense.

Pero hagamos una parada en el caso más emblemático: El del ya mencionado City inglés, que pasó de la intrascendencia y el conformismo con obtener una mera clasificación a un torneo continental, a gozar de un aún joven pero intenso protagonismo en el fútbol de su país, con tentativa a tomar un mayor lugar de prestigio de cara al fútbol europeo, su cuenta pendiente en su nueva etapa de dinero en multitudes y fichajes extravagantes. La misma se vio inaugurada en la temporada 2008-2009, encabezada por el arribo del brasileño Robinho. A él le serían consecuentes Emmanuel Adebayor, Kolo Touré, Carlos Tévez, Mario Balotelli, David Silva, Sergio Aguero, entre tantísimos otros jugadores de monumental nivel.

Quizá si adoptamos una mirada un poco más conservadora y nostálgica, es un poco chocante ver a pequeños conjuntos fortalecidos puramente por dinero extranjero, ante la pura gracia de que a un bolsillo acaudalado le cayó bien su nombre o la ciudad donde reside. Tampoco merece la pena caer en el discurso del amor por la camiseta y el club del barrio, el cual por un lado aún sigue vigente pero por el otro nos hace contradecirnos. A fin y a cabo, la plata no es mala; Malo es lo que se puede llegar a hacer con ella. Y hasta ahora, ninguno de los tipos recientemente nombrados hizo el mal. ¿No?



2) Las hazañas de los pequeños y los fracasos de los gigantes

Es cierto, los batacazos existen desde el génesis del fútbol profesional en diversas partes del globo. Sería generalizar posicionarse en un caso puntual, e incluso pecar de escasos en cuanto a análisis, por más humilde que sea este post. Por eso lo más familiar va a ser posicionarse en lo masivo: La Copa Mundial de fútbol. Ni el más entusiasta fanático de Costa Rica pudo haber imaginado el increíble reto que superó su valiente combinado nacional, al quedar puntera de un grupo que tenía en sus filas a Uruguay, Italia e Inglaterra. Ni el más pesimista hincha italiano pudo haber tenido tan nefasto pensamiento de idear que su selección quedara eliminada en primera ronda de dos Mundiales consecutivos. Ghana al borde de las semifinales en el 2010, Chile superando a España en fase de grupos e Inglaterra última de su grupo en 2014, con el adicional del increíble, inédito y quizá irrepetible 7 a 1 de alemanes ante brasileños. Hechos que rozan la ciencia ficción pero encarnados por el fútbol de estos tiempos.

Todos hemos sufrido alguna apabullante goleada ante un rival superior en el terreno de la Play Station, aún cuando nosotros eramos un equipo de primer nivel y nuestro oponente un humilde conjunto de alguna perdida liga regional inglesa. Ó mismo nosotros hemos gozado de romper redes con alguna escuadra de menor nivel ante algún titán del fútbol. Los juegos nos permiten invisibilizar la línea que separa la realidad de la ficción mediante la simulación virtual. Lo cierto es que a veces ciertos hechos de la realidad cumplen con ese rol.



1) El factor Tim Krul

¡Sorpresa! (?). El primer puesto se lo lleva un hecho muy puntual del ya reivindicado último Mundial. Cuartos de final entre Holanda y Costa Rica. El empate en cero no se torció en ciento veinte minutos. Los naranjas, comandados por Louis Van Gaal, aún podían realizar un cambio más. Lejos de adecuarse a mandamientos tradicionales del fútbol y ciego por sumergirse en una táctica riesgosa pero canonizadora en caso de obtener victoria, el técnico sustituyó a su guardameta titular, Jasper Cillesen por el arquero suplente, el hasta entonces casi ignoto Tim Krul. Cillesen salió comprendiendo la situación. ¿Había tenido una mala noche y su participación en la tanda de penales era potencialmente insegura? Para nada. ¿Se encontraba lesionado y no podía continuar? Ni de cerca. Entonces, ¿qué pasó?

"Te voy a hacer la psicológica". Quizá no con esas palabras exactas, pero jugando al FIFA, PES ó Winning (incluso, ¿por qué no? algún Football Manager) todos hemos hecho, o hemos padecido, alguna sustitución fuera de lo común en algún tramo cúlmine del partido. Poner al arquero como delantero para que vaya a cabecear un corner, poner dos delanteros de defensa centrales, armar un mediocampo solo con atacantes, mandar al más alto del equipo al arco para detener una pena máxima, aún cuando este no es guardavalla. La psicológica es una estrategia mediante la cual se busca interferir en la tranquilidad pasiva de nuestro oponente, apelando a realizar un acto inesperado que lo desestabilice, permitiéndonos a nosotros utilizar su inestabilidad como puente hacia la victoria.

Krul detuvo dos penales y fue vital para la clasificación holandesa a las semifinales. Van Gaal fue Dios por unos instantes, durante en aquella memorable velada brasileña.

sábado, 1 de agosto de 2015

Los técnicos de Godoy Cruz




El conjunto mendocino lleva ya siete años afianzado a la Primera División tras su ascenso en el año 2008. Anteriormente, había tenido una experiencia intermitente en la máxima categoría en la temporada 2006/2007, descendiendo en la culminación de la misma mediante la promoción. Sin embargo, su segunda travesía en primera reiventó a un conjunto mendocino que lejos de conformarse con escapar de las garras del descenso, animó varios torneos con aspiraciones hasta las fechas finales de alzarse con el trofeo de campeón. La remuneración no solo fue la fortaleza del respeto ante su nombre por parte de los equipos "más grandes",  sino también la chance de participar en competiciones continentales, léase Copa Sudamericana y, desde ya, la Copa Libertadores.

En el transcurso de los años en que el Bodeguero deleitó no solo peleando el torneo sino también con un juego en equipo elogiado de forma unánime por entrenadores y periodistas, defendieron su casaca un amplio número de jugadores. Muchos de ellos se valieron de sus buenas actuaciones para pasar a conjuntos de mayor envergadura (Nelson Ibañez, Leonardo Sigali, Leandro Caruso, David Ramírez, Ariel Rojas, César Carranza, Emanuel Aguilera, Nicolás Sánchez, Jonathan Shunke, Rodrigo Salinas, Gabriel Vallés, Diego Villar, Mariano Donda, Victor Figueroa, Carlos Sánchez...). Otros, con un poco más de edad quizá, pero mucho que demostrar aún, despuntaron el vicio con grandes resultados (Nicolás Olmedo, Jairo Castillo, Hernán Encina, Israel Damonte, Rubén Ramírez...). Un factor restante son los actores de reparto de las escuadras que armaron a Godoy Cruz en los últimos años (Zelmar García, Martín Aguirre, Juan Falcón, Emiliano Paez...).



Este puñado de futbolistas coincidieron en la etapa más exitosa del club mendocino. Un éxito que si bien no es fugaz a nivel equipo (los resultados, salvo puntuales excepciones, acompañaron positivamente a Godoy Cruz en los últimos seis años) es efímero en sus componentes: Un grupo reducido de jugadores completó más de tres años consecutivos vistiendo la camiseta azul y blanca. Aunque claro, en el paraíso de los plazos cortos también llamado fútbol argentino, dos años es una eternidad. ¿Y donde esta la contracara de la supuesta fugacidad de los jugadores del equipo? ¿Acaso en el banco de suplentes? Nada de eso. Este equipo tiene la característica de todos los años contratar a un nuevo entrenador. Los plazos largos aún no tuvieron lugar y técnicos de diversas experiencias y tácticas comandaron los destinos del Bodeguero. Y los resultados lo acompañan, mandando al demonio cualquier teoría de modernidad líquida aplicada al fútbol nacional.

Héctor Trubiano, hincha del equipo mendocino y vocal titular dentro del mismo, nos explica el modus operandi: "Siempre apostamos a técnicos jóvenes con una identidad futbolística definida. Entrenadores que trabajen mucho en lo táctico. En general, siempre buscamos un perfil parecido al de Marcelo Bielsa. Muchos videos, mucho entrenamiento físico, mucho táctico. La idea es que apuesten a los jugadores del club. Hasta ahora creo que no nos hemos equivocado. Todos han sido más o menos de la misma característica: Sin mucha experiencia quizá, pero con muchas ganas de trabajar y crecer".

Esta inclinación tuvo su génesis con la contratación de Pedro Troglio en el año 2004, tras haber abandonado la actividad futbolística un año antes. Fue la primera experiencia del hoy técnico tripero al mando de una escuadra. Continuarían el proceso dos entrenadores con una experiencia ya establecida cuyas contrataciones tenían mayor sabor a apuestas: Juan Manuel Llop (ascendió en la temporada 2005/2006) y Sergio Batista (posteriormente contratado por la Selección Sub-20). Comandados en la segunda rueda por Daniel Oldrá, hijo pródigo del club por adopción, y quien se tornaría el bombero del club en tiempos complicados, regresarían a la máxima categoría en la culminación de la 2007/2008. Una vez arribados a Primera, el sistema comenzó a tomar forma: Diego Cocca (2008-2009), Omar Asad (2010), Jorge Da Silva (2011), Martín Palermo (2012-2013), Jorge Almirón (2014), Carlos Mayor (2014) y Gabriel Heinze (2015) supieron guiar las riendas del equipo. A la hora de asumir, Da Silva y Mayor eran los más grandes en edad, con 49 años. Cocca contaba con 36, Asad con 39, misma edad que Palermo al firmar su respectivo contrato. Almirón respondía a 43 primaveras y Heinze hoy tiene 37 años.



En cuanto a experiencia, el actual técnico de Racing fue contratado tras una interesante campaña con la Comisión de Actividades Infantiles en la B Nacional. Asad fue tentado tras su trabajo en las inferiores de Vélez, siendo Godoy Cruz su primera experiencia profesional. Martín Palermo llevaba poco más de un año alejado de las canchas cuando recibió la oferta de trabajo. Da Silva venía de una grata experiencia en Defensor Sporting de Uruguay tras varios años trabajando con los juveniles de aquel país. Almirón había hecho su trayectoria en los bancos de suplentes en México, a excepción de un paso por Defensa y Justicia, tornándose un abonado al lavolpismo. Carlos Mayor era un potencial técnico del ascenso. Y Gabriel Heinze, aún quitándose los botines tras su reciente retiro, y tras ser señalado como uno de los posibles asistentes de Marcelo Bielsa en el Olympique de Marsella, acepto el reto de dirigir al Bodeguero.  Trubiano adhiere al dato de la contratación del ex Newells: "Previo a la contratación de un técnico, miramos su experiencia futbolística. Como se desarrollo en las categorías que le ha tocado dirigir. En el caso de Heinze, con la gente que ha trabajado. Es lo que nosotros buscamos en los técnicos que decidimos contratar"

Como en toda regla, hay excepciones. Hubo contrataciones que lejos estuvieron de cumplir las expectativas. Ambas fueron, curiosamente, irrespetuosas de la "norma" en torno a los directores técnicos. Hablamos de los casos de Enzo Trossero (2009) y Nery Pumpido (2012). Tanto el defensa como el guardavalla supieron ser ídolos dentro de la cancha en los 80' y habían tenido una gloria intermitente como entrenadores: Trossero cosechó éxitos en Suiza, llegando a dirigir el conjunto nacional de aquel país. Pumpido, en mayor medida, fue campeón de la Copa Libertadores con Olimpia. Pero la realidad era que ambos se encontraban lejos de sus clímax como entrenadores, caminando en la cornisa del ostracismo. "En ese momento era el perfil que buscamos, aunque no fuera la característica de lo que solíamos buscar. No ayudaron los resultados. Lo mismo pasó con Pumpido, que venía de ser campeón de América con Olimpia. Hasta ahora los resultados indican que los técnicos con el perfil de Almirón, Cocca o mismo caso de Heinze, son los que más cómodos nos sentimos. Son técnicos muy obsesivos del tema físico y táctico" acota Trubiano. Trossero, en tiempos de asumir, tenía 56 años. Pumpido, 55. El ex Independiente lejos estaba de dar sus primeros pasos como técnicos cuando firmo con Godoy Cruz, ya que tenía a sus espalda casi dos décadas de trabajo como DT. El ex meta de River Plate obraba de director técnico desde 1999. El contraste con los entrenadores anteriormente repasados no es únicamente cronológico ó en base a trayectoria, sino principalmente en resultados obtenidos.



Omar Asad fue quien mejores rendimientos cosechó. En su único año al mando, finalizó tercero en el Clausura y quinto en el Apertura, logrando clasificar a la Copa Libertadores. Da Silva, su sucesor, tampoco hizo una campaña menospreciable, logrando el tercer puesto en el Clausura 2011, y el doceavo lugar en el torneo consecuente, obteniendo una nueva clasificación a la máxima competición continental. El único bache fue el último puesto en el grupo que el equipo mendocino compartió, en la Libertadores de aquel año, con Peñarol, Liga de Quito e Independiente de Avellaneda.

Rol esencial el de Diego Cocca, quien afianzó al conjunto en la máxima división a fuera de buenas actuaciones que le valieron el mote de revelación: Doceavo en el Apertura 2008 y noveno en el Clausura 2009. Y en su fugaz experiencia comandando las tácticas, Jorge Almirón logró el cuarto puesto en el Torneo Final del 2014. Palermo y Mayor realizaron campañas discretas. Estos datos, por supuesto, condimentados con la presencia del ya mencionado Daniel Oldrá, quien de forma oficial o interina, completó seis etapas al mando entre los años 2007 y 2015.

El vocal Trubiano desliza un deseo con forma de proyecto: "La idea nuestra es tener el 80% del equipo profesional con jugadores de la cantera del club. Y que en un futuro no tengamos que salir a buscar técnicos, sino tener una escuela de entrenadores dentro de Godoy Cruz, con esta metodología que nosotros solemos implementar en la insitución"

¿Existe un "modelo de contratación de técnicos made in Godoy Cruz"? ¿Existe el factor suerte en esa apuesta táctica? ¿Es escuela, o es estilo? El análisis puede ser excedente ó escaso. En algún punto Jorge Almirón se une con Martín Palermo y estos dos indirectamente se relacionan con Omar Asad. El Bodeguero (y sus buenos resultados) lo hizo posible.